Somos el regreso al origen para construir el futuro de la gastronomía en Alicante
Nuestra historia



Una vida de dedicación al sabor mediterráneo


No inventamos la cocina mediterránea; la recordamos. Nuestra misión es desempolvar el recetario ancestral —los guisos de barca, las salazones fenicias, los arroces de interior— y aplicarle una mirada técnica contemporánea. Es un diálogo constante entre la memoria de nuestros abuelos y la innovación de hoy.
Entre roca y sal, ahí comenzamos



Nuestro origen
1912: La primera llama
Todo comenzó hace más de un siglo en el corazón de Alicante. En 1912, encendimos unos fogones que nunca se han apagado. Lo que nació como una casa de comidas honesta, dedicada a dar de comer al alma de la ciudad con el producto que traían las barcas, se convirtió en el cimiento de nuestra identidad. Hoy, las paredes han cambiado, pero el respeto reverencial por la materia prima y la hospitalidad alicantina permanecen intactos como nuestro ingrediente más valioso.
La evolución
Un siglo de alquimia a fuego lento.
Atravesar el siglo XX nos enseñó que la tradición no es estática; es un organismo vivo que debe crecer. Generación tras generación, hemos perfeccionado el gesto y depurado la técnica, custodiando recetas familiares como si fueran tesoros arqueológicos. No somos solo un restaurante, somos testigos y partícipes de la historia de Alicante, acumulando una sabiduría silenciosa que hoy nos permite innovar con la autoridad que solo otorga el tiempo.
Vanguardia con memoria y producto de cercanía
Lo que somos ahora
El legado, reescrito
Hoy, Akra es la síntesis perfecta entre la herencia y la audacia. Somos el resultado de cien años de oficio filtrados por la visión creativa de Marc y Aina. Una experiencia gastronómica superior donde el comensal no solo degusta un plato, sino que transita por una línea de tiempo: la robustez de nuestros inicios y la sofisticación de nuestro presente, servidos en el mismo bocado."


